

NUESTRA
GENTE
INTEGRIDAD
En vez de trabajar como los antiguos masones en edificios y en catedrales, los masones de hoy nos enfocamos a construirnos a nosotros mismos como personas de integridad y honor, y la pertenencia a esta Orden Iniciática proporciona la estructura para ayudarnos a conseguir este objetivo.
Como Francmasones, uno de los primeros aprendizajes que obtenemos es ser hombres íntegros y de honor. Creemos que se debe justicia y respeto a cada hombre y cada mujer porque todo el mundo forma parte de la gran familia humana.
PERSEVERANCIA
Todos nos marcamos objetivos en la vida; retos personales (aprender un idioma, metas deportivas, …) o sueños profesionales. La perseverancia es la herramienta que nos ayuda a hacerlos realidad, a superar los obstáculos, no sin esfuerzo, paciencia y voluntad.
Para avanzar masónicamente es una cualidad primordial, pues la sola asistencia continuada y sin desfallecer a nuestras Tenidas ya es un acto de perseverancia, buscando un crecimiento y una mejora personal que llega poco a poco; “la lluvia fina” le llamamos.
FRATERNIDAD
La fraternidad tiene como objetivo unir a hombres de diferentes creencias y valores de una comunidad en armonía, mediante la aplicación de los valores morales masónicos y la práctica de la solidaridad, el desarrollo intelectual y el respeto mutuo.
Como masones tenemos que ayudar a los otros a superar los obstáculos en su camino, incluso a eliminarlos por completo. El alivio puede ser tan simple como una necesaria ayuda en el momento adecuado, o una Logia entera uniéndose para auxiliar a la familia de un Hermano.
JUSTICIA
La justicia, en su esencia más pura, es el equilibrio armonioso entre el bienestar individual y el colectivo. En el mundo, se manifiesta como una búsqueda constante de imparcialidad, donde cada acción y decisión se pondera en la balanza de la moralidad y la ética. En las personas, es un reflejo de integridad y empatía, un compromiso inquebrantable con la verdad y la justicia. La justicia no solo se administra, sino que se vive y se respira, siendo un faro que guía hacia una sociedad más compasiva y equitativa.
INTEGRIDAD
En vez de trabajar como los antiguos masones en edificios y en catedrales, los masones de hoy nos enfocamos a construirnos a nosotros mismos como personas de integridad y honor, y la pertenencia a esta Orden Iniciática proporciona la estructura para ayudarnos a conseguir este objetivo.
Como Francmasones, uno de los primeros aprendizajes que obtenemos es ser hombres íntegros y de honor. Creemos que se debe justicia y respeto a cada hombre y cada mujer porque todo el mundo forma parte de la gran familia humana.
PERSEVERANCIA
Todos nos marcamos objetivos en la vida; retos personales (aprender un idioma, metas deportivas, …) o sueños profesionales. La perseverancia es la herramienta que nos ayuda a hacerlos realidad, a superar los obstáculos, no sin esfuerzo, paciencia y voluntad.
Para avanzar masónicamente es una cualidad primordial, pues la sola asistencia continuada y sin desfallecer a nuestras Tenidas ya es un acto de perseverancia, buscando un crecimiento y una mejora personal que llega poco a poco; “la lluvia fina” le llamamos.
FRATERNIDAD
La fraternidad tiene como objetivo unir a hombres de diferentes creencias y valores de una comunidad en armonía, mediante la aplicación de los valores morales masónicos y la práctica de la solidaridad, el desarrollo intelectual y el respeto mutuo.
Como masones tenemos que ayudar a los otros a superar los obstáculos en su camino, incluso a eliminarlos por completo. El alivio puede ser tan simple como una necesaria ayuda en el momento adecuado, o una Logia entera uniéndose para auxiliar a la familia de un Hermano.
JUSTICIA
La justicia, en su esencia más pura, es el equilibrio armonioso entre el bienestar individual y el colectivo. En el mundo, se manifiesta como una búsqueda constante de imparcialidad, donde cada acción y decisión se pondera en la balanza de la moralidad y la ética. En las personas, es un reflejo de integridad y empatía, un compromiso inquebrantable con la verdad y la justicia. La justicia no solo se administra, sino que se vive y se respira, siendo un faro que guía hacia una sociedad más compasiva y equitativa.
INTEGRIDAD
En vez de trabajar como los antiguos masones en edificios y en catedrales, los masones de hoy nos enfocamos a construirnos a nosotros mismos como personas de integridad y honor, y la pertenencia a esta Orden Iniciática proporciona la estructura para ayudarnos a conseguir este objetivo.
Como Francmasones, uno de los primeros aprendizajes que obtenemos es ser hombres íntegros y de honor. Creemos que se debe justicia y respeto a cada hombre y cada mujer porque todo el mundo forma parte de la gran familia humana.
PERSEVERANCIA
Todos nos marcamos objetivos en la vida; retos personales (aprender un idioma, metas deportivas, …) o sueños profesionales. La perseverancia es la herramienta que nos ayuda a hacerlos realidad, a superar los obstáculos, no sin esfuerzo, paciencia y voluntad.
Para avanzar masónicamente es una cualidad primordial, pues la sola asistencia continuada y sin desfallecer a nuestras Tenidas ya es un acto de perseverancia, buscando un crecimiento y una mejora personal que llega poco a poco; “la lluvia fina” le llamamos.
FRATERNIDAD
La fraternidad tiene como objetivo unir a hombres de diferentes creencias y valores de una comunidad en armonía, mediante la aplicación de los valores morales masónicos y la práctica de la solidaridad, el desarrollo intelectual y el respeto mutuo.
Como masones tenemos que ayudar a los otros a superar los obstáculos en su camino, incluso a eliminarlos por completo. El alivio puede ser tan simple como una necesaria ayuda en el momento adecuado, o una Logia entera uniéndose para auxiliar a la familia de un Hermano.
JUSTICIA
La justicia, en su esencia más pura, es el equilibrio armonioso entre el bienestar individual y el colectivo. En el mundo, se manifiesta como una búsqueda constante de imparcialidad, donde cada acción y decisión se pondera en la balanza de la moralidad y la ética. En las personas, es un reflejo de integridad y empatía, un compromiso inquebrantable con la verdad y la justicia. La justicia no solo se administra, sino que se vive y se respira, siendo un faro que guía hacia una sociedad más compasiva y equitativa.





